Título original: Pride and Prejudice
|
Sinopsis:
Las cinco hermanas Bennet han sido criadas por una madre obsesionada por encontrarles marido. Pero una de ellas, Lizzie, inteligente y con carácter, desea una vida con perspectivas más abiertas, un anhelo respaldado por su padre. Cuando el señor Bingley (Simon Woods), un soltero rico, y su círculo de sofisticados amigos se instalan en una mansión vecina para pasar el verano, las Bennett se entusiasman con la posibilidad de encontrar pretendientes. En el baile de bienvenida, Lizzie conoce al apuesto y elegante señor Darcy (Matthew Macfadyen), pero, a primera vista, le parece demasiado orgulloso y arrogante. ( filmaffinity).
Reparto: Keira Knightley, Matthew Macfadyen, Brenda Blethyn, Donald Sutherland, Judi Dench, Rosamund Pike, Jena Malone, Rupert Friend, Carey Mulligan...
|
Opinión personal
Teniendo en cuenta mi obsesión por las películas, series y libros de época no es de extrañar que esta cinta
sea una de mis favoritas de todos los tiempos. Hace años tuve la gran idea de sentarme a verla y creo que desde entonces sigo pegada a la silla viendola una y otra vez durante toda la eternidad. Esta semana se me vino a la mente la gran idea de hacerlo de nuevo y bueno, ha vuelto a pasar. Me ha vuelto a enamorar. No puedo hablar sobre si es buena adaptación o no, ya que todavía no he podido leerme la novela original de
Jane Austen (aunque ya tengo el libro pedido y en camino para empezarlo), así que hablaré sencillamente de la película como tal y no como adaptación.
La historia tiene lugar en el siglo
XVIII y nos adentra en la sociedad de la época, contándonos la historia de la familia
Bennet. Nada más empezar la película ya nos quedamos embobados con la fotografía y la puesta en escena. Grandes planos abriendo la película crean un efecto importante; dejarte embelesado en pantalla. A los pocos minutos ya casi se nos han presentado todos los personajes y si me apuras, casi todos nos han mostrado algo característico de su personalidad. La histriónica madre de la protagonista, la señora Bennet, obsesionada con casar a sus hijas con el mejor postor, cueste lo que cueste. Ignorante, caprichosa y con un único objetivo en la vida: el matrimonio y el dinero. El pasivo padre señor Bennet; las extravagantes y algo maleduadas hermanas,
Lydia y Kitty; la melancólica
Mary y la
independiente y soñadora Elizabeth Bennet. Durante la película siguen presentándonos varios esteriotipos de personajes de la época,
siempre con tono bastante satírico y cómico que como bien he oído en varios sitios, es el sello Austen. Aparecen en pantalla el tímido rico
Mr Bingley y su arrogante hermana
Mss. Bingley, muy bien acompañados por un misterioso y arrogante ricachón que se hace llamar
Mr. Darcy y que desde el principio sabemos que algo pasará con él, gracias a esos maravillosos primeros planos.
Una vez presentados todos los personajes, la trama, intencionadamente pero muy sutil, se va centrando en el desarrollo de la relación de Elizabeth y Darcy, que en un princpio son bastante reticentes el uno al otro, orgullosos y testaduros a partes iguales, y poco a poco van creando una atmósfera de tensión romántica que engancha hasta el final de la película. Cabe destacar
la sensibilidad estética y la sutileza con que te explican su evolución. La elegancia de los planos y movimientos de la cámara, que retratan perfectamente las emociones y sentimientos de los personajes sin necesidad alguna de guión.
Los dos grandes protagonistas con su perfecta química y sus miradas traspasan más allá de la pantalla. Simplemente con sus expresiones sabes que están pensando.
Keira Knightley (Elizabeth Bennet) está magnífica pero aún así creo que le falta algo de fuerza en la expresividad o sencillamente se deba al hecho de tener como compañero de reparto al gran
Matthew Macfadyen (Mr. Darcy) que destaca sobre el resto. Qué elegancia y presencia tiene este hombre, completamente perfecta para el papel y que maravillosamente bien evoluciona el personaje con sus gestos y miradas.
El ritmo de la película es constante y cuando parece que se relaja, aparece una gran escena visual, con una banda sonora que te emociona y una fotografía y planos preciosos.
Es una película que habla de romanticismo pero lucha contra los canones de la hipocresía y el romanticismo de la época con una protagonista que bien podría ser de la época actual, orgullosa, inteligente, sin pelos en la lengua y que lucha por lo que cree sin importarle la sociedad en la que vive y sus tabúes. Una película absolutamente imprescindible, muy bien hecha, con unos planos estéticamente redondos que en ocasiones te da la sensación de estar observando un cuadro al más estilo barroco. Todo esto acompañado de una inmejorable banda sonora que eriza el vello en algunos de los momentos más épicos de la película, dejándote los sentimientos a flor de piel. Y acompañado también por un excelente reparto de principio a fin
(Donald Sutherland eres muy grande). No me cansaré nunca de verla ni tampoco de capturar cada uno de sus fotogramas. ¡Que preciosidad! Delicadeza, elegancia y romanticismo en estado puro.
Lo bueno: Matthew Macfadyen (el señor Darcy) borda el papel en todos los sentidos. Su porte y presencia le dan un toque tan elegante que a veces no te importa que sea tan arrogante... aunque en el fondo sabemos que es un trozo de pan. Ese cambio de ser arrogante a ser un puppy achuchable, Matthew, ¡lo clavas!.
Lo menos bueno: Quizá lo peor al fin o al cabo, por sacarle algo un poco malo a esta gran película sea la escasez de expresividad de Keira Knightley (Elizabeth) en algunos planos. Como ya comenté a veces le falta algo de fuerza.
Puntuación:





¿Y vosotros la habéis visto? ¿Habéis leido la novela? ¿Es una buena adaptación? Contarme cositas :)
Carola C.Marin